Humildad

La Humildad ayuda a las personas a dominar el deseo desordenado de la propia excelencia, es por ello que es una fortaleza que alimenta la virtud Moderación.

La persona humilde es aquella que “reconoce sus propias insuficiencias, sus cualidades y capacidades y las aprovecha para obrar el bien sin llamar la atención ni requerir el aplauso ajeno.” (David Isaacs)

Para desarrollar esta fortaleza es preciso ser realista y conocerse a sí mismo tal cual es. Para ser humilde no sólo debemos regular el vicio de la soberbia sino que también debemos potenciar nuestras capacidades al servicio de los demás.

Es una fortaleza que incentiva a los jóvenes a seguirse formando y mejorando, ya sea ante el reconocimiento de las propias incapacidades, o de las cualidades o capacidades que no están desarrollando.

Los objetivos de este taller son:

  1. Reflexionar sobre las fortalezas y debilidades personales
  2. Comprender la importancia de ponerse metas a alcanzar para superar más fácilmente las propias debilidades o aspectos a mejorar
  3. Aprender a actuar con humildad y evitar que los demás se sientan inferiores
  4. Dejar que los propios logros hablen por si mismos